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¿Qué moneda conviene tener?

Posted on 15 Noviembre, 2015 in Economía

Tras llegar a Sydney he pasado por un cajero automático: precisaba sacar ciertos dólares americanos pues solo tenía dólares estadounidenses. Sí, ya lo sé, es un chiste malísimo. Lo que precisaba eran dólares americanos australianos, no estadounidenses. En realidad, los países angloparlantes que utilizan una moneda llamada dólar son cuatro; los otros 2 son Canadá y N. Zelanda. Y se pueden aprender muchas cosas sobre la economía global -y destruir ciertos mitos monetarios muy populares- equiparando estas monedas y el servicio que hacen a sus economías respectivas.


Si lo miramos desde una perspectiva histórica, estos 4 países tienen unas economías muy sólidas. Es cierto que U.S.A. aun se están recobrando de su peor recesión desde la Gran Depresión, al tiempo que Canadá encara las graves consecuencias de la bajada de los costos del petróleo y en Australia están inquietos pues sus mercados tambalean en China. Pero, en el fondo, son países ricos que han resistido las tempestades económicas mejor que una gran parte del resto del planeta.
De todas formas, aunque las cosas hayan ido bien, estos 4 estados ocupan situaciones muy, muy diferentes en la economía mundial. Y esto lo digo, en parte, en sentido literal: Australia y N. Zelanda se encuentran lejísimos de cualquier sitio del mundo, al paso que Canadá, en realidad, está más cerca de los E.U. que de sí a fin de que la mayor parte de los habitantes viven cerca de la frontera meridional. Y, evidentemente, Estados Unidos es un gigante económico en torno a la órbita del que giran economías más pequeñas.

Estas diferencias de situación geográfica coinciden con grandes diferencias en lo que se refiere a las peculiaridades y el papel del comercio internacional. Australia es esencialmente un país exportador de materias primas y productos agrícolas; Canadá vende un sinnúmero de esta clase de bienes, pero asimismo está entre los primeros exportadores de productos manufacturados en su gigante vecino.

¿qué podemos aprender de estas historias de éxito protagonizadas por el dólar? ¿Qué mitos nos podemos cargar?

Vemos que países parcialmente pequeños y de manera estrecha vinculados a vecinos de gran peso pueden sostener la independencia monetaria.
En Europa menudo se oye decir que salir del euro, con la posibilidad de preservar o bien restaurar la moneda propia nacional, sería una catástrofe. Hace 12 años, cuando los votantes suecos rechazaron el euro, tomaron esta resolución pese a la apabullante insistencia de la élite, que afirmaba que sería un fallo horrible. Mas los de la elite estaban equivocados, lo que habría de ser evidente visto el ejemplo de Canadá, que ha prosperado y sostiene una enorme autonomía monetaria pese a sus estrechos vínculos con la superpotencia vecina.