Después de una intensa jornada de lunes, repleta de reuniones, negociaciones, enfados, reconciliaciones y vuelta a negociar, el futuro de Ronaldinho sigue siendo tan incierto como antes. Para ser sinceros, sólo se dieron dos pequeños pasos en el camino que debe llevar al brasileño a dar por clausurado su periplo en el Camp Nou. El primero de ellos certificó el punto y final a la relación del Gaucho con el conjunto azulgrana; el segundo dejó muy claro que este asunto sólo tiene dos soluciones posibles. Falta despejar la incógnita que desvelará si la solución a este enigma es el Manchester City o el AC Milan.
Parece que el primer gran culebrón del verano en Can Barça está a punto de llegar a su fin. No queda mucho tiempo para que conozcamos su respuesta definitiva y, aunque el jugador esperará tranquilo a que se sucedan los acontecimientos, las otras tres partes implicadas vivirán en una tensa espera.
Vamos por partes. Joan Laporta y su junta directiva desean vender al internacional canarinho. En su día le dijeron a Guardiola que comenzara a preparar la temporada sin él y eso fue lo que hizo el técnico. Saben que anunciar en público que el futbolista tenía el cartel de transferible les ha perjudicado pero, de cualquier manera, no piensan dejarle marchar a cualquier precio. Sobre la mesa tienen una sustanciosa oferta del Manchester City (27 millones + 5 por incentivos), que aceptarían sin dudarlo un solo instante. Sin embargo, la vena romántica y el agradecimiento hacia el &lsquoicono' y referente de la afición durante los últimos años hacen que se le quiera dar una salida digna. Eso quiere decir que se respetará la voluntad del jugador aunque eso signifique perder dinero (dentro de unos límites).
Por otro lado, está el Manchester City. Se le podría considerar como un &lsquoconvidado' de piedra cuya irrupción en la escena le ha venido muy bien al Barcelona para lograr una postura de fuerza en sus negociaciones tanto con Ronaldinho como con el Milán. El cuadro inglés quiere volver a ser uno de los conjuntos punteros en Inglaterra y desea convertir al brasileño en la piedra angular de un ambicioso proyecto que tiene la misión de culminar la presente temporada con la conquista de un título. Sea como sea, los británicos son conscientes de que no tienen ni voz ni voto y permanecerán a la espera del desenlace final.
Para terminar, nos encontramos con el AC Milan. No es un secreto que la escuadra lombarda quiere al jugador y que éste desea incorporarse a la plantilla rossonera. El problema es que el equipo presidido por Silvio Berlusconi pretende cerrar la operación a precio de saldo y el Barça no está dispuesto a reforzar a un teórico rival en Europa sin sacar &lsquotajada' por ello. Lo cierto es que en las últimas horas se ha producido un acercamiento entre ambas partes, algo que no hace mucho tiempo podía parecer un imposible. Tanto han avanzado las negociaciones que el propio futbolista desea aprovechar su paso por las instalaciones del Camp Nou para despedirse de los que han sido sus compañeros durante las últimas cinco temporadas. Que nadie olvide que a pesar de las críticas recibidas, Ronaldinho se irá dejando un gran recuerdo entre los componentes del vestuario blaugrana.
En la mañana del martes está prevista una reunión entre los responsables del Barça y Adriano Galliani, vicepresidente del club transalpino. Dicho encuentro podría ser decisivo. Si a lo largo del lunes los italianos subieron la propuesta hasta los 15 millones + 5 en diferentes variables, el acuerdo podría rubricarse esta misma jornada si la directiva azulgrana recibe lo que desea: 20 millones + 5 por objetivos. En caso de no llegar a un acuerdo económico, el Barcelona hará caso omiso a los intereses de Ronaldinho y aceptará la oferta del Manchester City.
Setenta y dos horas o cinco millones... Esas son las claves de la que se perfila como una tensa espera.