Spanair precisó que la eliminación de 900 empleos a jornada completo afectará a 1.100 de los 4.000 empleados de la compañía. "Abriremos rápidamente las negociaciones con los sindicatos", declaró a la AFP Adolfo Lázaro, portavoz de Spanair. Un responsable de Comisiones Obreras en la empresa, Jordi Mauri, manifestó "la gran preocupación" de los trabajadores.
"Hace mucho tiempo que nos temíamos una reducción de personal, pero no imaginábamos que tendría tal alcance", dijo Mauri a la prensa. El plan, que se implantará en septiembre, se articula en torno a cuatro partes: la reducción de las capacidades de la aerolínea, que principalmente hace vuelos nacionales y europeos desde España; la reducción de empleos; medidas para reducir los costos y medidas para mejorar los ingresos.
Nueve líneas consideradas no estratégicas y no rentables serán suprimidas: Madrid-Gerona, Madrid-San Sebastián, Madrid-Granada, Madrid-Oviedo, Bilbao-Málaga, Bilbao-Jerez, Madrid-Viena, Madrid-Múnich y Barcelona-Zúrich. Además, en septiembre y octubre, Spanair dejará en tierra una quincena de aviones (según la página 'web' de la compañía, su flota tiene 65 aparatos).
El grupo espera obtener un impacto positivo de 90 millones de euros en 2009 gracias a estas medidas. Tras la reducción de sus capacidades, Spanair operará un 80% de su red actual y seguirá siendo la segunda aerolínea en el mercado español, por detrás de Iberia, con 260 vuelos diarios y 48 destinos.
"Estoy orgulloso de ver que, en un clima difícil, Spanair lleva a cabo un proceso de normalización de las capacidades en el mercado español y mantiene su posición de número uno fuera de Barcelona y la segunda mayor compañía fuera de Madrid", comentó Marcus Hedblom, presidente de Spanair, citado en el comunicado.
El pasado 19 de junio, SAS anunció que renunciaba a vender a Spanair, algo que pensaba hacer antes de mitad de año. El grupo turístico Marsans, actual propietario de Aerolíneas Argentinas, se mostró inicialmente interesado en adquirir Spanair, pero finalmente lo desechó. SAS entró luego en negociaciones con Iberia, que fracasaron a finales de mayo, al no conseguirse un acuerdo satisfactorio para ambas partes.