La institución revisó su previsión porque "la desaceleración en el primer trimestre ha sido menos pronunciada" que lo anticipado, explicó el FMI en un informe de coyuntura.
Ello se traduce en una proyección más optimista para Estados Unidos, que debería registrar un crecimiento del 1,3% este año en lugar del 0,5%. Para la zona euro, la revisión fue más modesta: un 1,7% contra un 1,4% prevista en abril.
Sin embargo, el crecimiento debería "registrar una neta desaceleración en el segundo semestre de 2008, antes de recuperarse poco a poco en 2009", pero al mismo tiempo la inflación se convirtió en "un problema creciente" como consecuencia de la disparada de los precios del petróleo y de las materias primas, agregó.
El FMI revisó marcadamente sus previsiones de inflación para este año, al 3,4% para los países industrializados, contra el 2,6% antes y al 9,1% para las economías emergentes, en lugar del 7,4%.
En este contexto, "los dirigentes enfrentan una coyuntura difícil", porque "deben controlar el incremento de las presiones inflacionarias sin perder de vista el riesgo de desaceleración del crecimiento".
El Fondo hace una neta distinción entre las regiones. En los países avanzados, un alza de las tasas "no se impone todavía" pero en un cierto número de emergentes "se impone un ajuste de la política monetaria y una disciplina presupuestaria rigurosa", según el FMI.