Los primeros análisis muestran que no hubo impacto ambiental pues las cantidades de uranio son muy escasas, "de unos centenares de gramos", declaró Evangelia Petit, portavoz de la ASN. El incidente se produjo en la planta FBFC, que fabrica combustible nuclear para las centrales de producción de electricidad y los reactores de investigación científica.
La portavoz dijo que fueron alertados la pasada noche por Areva", el grupo estatal que administra las centrales nucleares francesas. "Tres inspectores de la ASN estuvieron en el lugar desde la 1 hasta las 5 para examinar las circunstancias del hecho y las medidas tomadas", agregó.
Se trata del segundo escape en una central francesa en las últimas dos semanas. El primero se produjo el 7 de julio en la planta de Tricastin (sureste), cuando un error durante un trasvase de desechos provocó un derrame de residuos con unos 75 kilos de uranio hacia los ríos cercanos.
Ese incidente llevó al gobierno francés a ordenar el jueves el control de las capas freáticas situadas a proximidad de todas las instalaciones nucleares. Areva reconoció que el escape se debió a "una falta de coordinación entre los equipos a cargo de los trabajos y los que se encargan de la explotación" del sitio. El director de la central de Tricastin fue sustituido.