Zapatero, que compareció hoy ante los medios de comunicación, tras la primera reunión de la Ejecutiva Federal que ha salido del Congreso, respondía así a la pregunta de si se puede dar por supuesto que será el candidato del PSOE en las elecciones generales de 2012: "no se puede dar por supuesto nada".
El líder socialista precisó que sólo se puede dar por supuesto que, cuando llegue el momento será cuando el partido decida. "No esperaba esta pregunta", confesó al tiempo que recordaba que acaba de ser reelegido secretario general y por el mayor porcentaje de votos de la historia.
También tuvo que responder a la pregunta de si en la nueva Ejecutiva está sentado quien será su sustituto o sustituta, a lo que volvió a responder que eso estará en manos de los militantes y delegados y añadió que hay que ser "muy respetuoso con el futuro".
NO TENEMOS IMPACIENCIA. LAS COSAS, CUANDO TOCAN
Zapatero expuso que ahora, tras ser reelegido, tiene el mandato de dirigir el partido con "sensibilidad y energía", pero renovando y cambiando y a eso, dijo, se va a dedicar, con la colaboración de toda la dirección. "No tenemos ningún tipo de impaciencia, hacemos las cosas cuando tocan", exclamó.
Al ser preguntado por las críticas de control del partido, dado el apoyo cercano al cien por cien en su reelección, el líder socialista admitió que ha tenido un "apoyo extraordinario", pero rechazó que se haya producido por "control" ya que, matizó, "los delegados se han expresado libremente". "Poco tiene que ver con el control", exclamó.
Zapatero atribuyó sus apoyos a la "identificación" de los delegados con las políticas progresistas y de cambio. En su opinión, este apoyo ha sido "sentido". "Se notaba", dijo, al tiempo que afirmaba que para él supone una "gran satisfacción".
"Recibo el apoyo con total humildad, lo que hago es representar a los militantes