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La tragedia española

Posted on 19 Julio, 2015 in Spain is different

Nuestro querido Paul Krugman nos da su visión particular de la situación actual de España. Con Europa sumida en temores hacia la deuda soberana de los países bautizados como los PIIGS (Portugal, Ireland, Italy, Greece, Spain), Krugman cree que no todos los casos son comparables, y que no podemos hablar de irresponsabilidad fiscal como causante de la crisis en el caso español.

De hecho, España se ha presentado en la crisis financiera con superávit fiscal, y en el caso del tamaño total de su deuda, ésta apenas representaba el 40% del PIB, una de las más pequeñas comparadas con el resto de economías del primer mundo, como por ejemplo, Japón 170%, Italia 115%, Grecia 105%, Portugal 70%, Francia 70%, Alemania 62%, Estados Unidos 61%. Como ven, tenemos colchón y estamos (de momento) en bastante mejor situación que los famosos PIIGS.

Entonces ¿qué ha ocurrido? Krugman cree que España es el perfecto ejemplo de un país integrado en una unión monetaria, pero sin integración laboral ni fiscal.

Para empezar España ha sufrido una burbuja inmobiliaria financiada principalmente por flujos de capital provenientes de Alemania. Este boom inmobiliario incrementó los salarios notablemente. Pero una vez pinchada la burbuja, el mercado laboral queda sobrepagado comparado con Alemania y Francia, y la tasa de desempleo se ha disparado. Finalmente el país ha pasado de un superávit a un creciente déficit fiscal, propiciado fundamentalmente por la caída en picado de los ingresos del país, así como por los esfuerzos del gobierno (gasto público) para frenar la sangría del desempleo.

Si España tuviera todavía la peseta, este sería un buen momento para devaluar la moneda lo que fuera necesario, como pueden hacer ingleses y americanos por ejemplo. Pero no es el caso y deja al Gobierno español sin una de las principales armas para luchar contra la pérdida de competitividad del país.

Krugman compara ahora a España con Florida, para poner en perspectiva lo que significa pertenecer realmente a una Unión de Estados, a todos los niveles, o que sea algo más teórico que práctico. Si España fuese Florida, el déficit fiscal no sería tan elevado porque Bruselas automáticamente enviaría paquetes monetarios, como hace Washington en el caso de Florida. Y el caso del desempleo no sería tan dramático porque simplemente numerosos trabajadores se marcharían a otros estados a trabajar.

La clave del asunto es que España llega a esta situación no por culpa de un gobierno que sea más o menos derrochador, sino que refleja los problemas inherentes del euro, que ahora más que nunca hacen ver que la Unión Monetaria Europea está muy lejos de ser precisamente eso, una Unión.